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Topónimo "El Rosario" en el país |
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Debido a la existencia de alrededor de 40 lugares con idéntica denominación a lo largo del país, los habitantes de El Rosario experimentaron innumerables dificultades; como la disputa permanente con otras localidades por los servicios y obras destinadas a ésta. Por ejemplo a raíz de la creación de la oficina telegráfica en 1907, la comunicación del director general de telégrafos señor Guillermo Porton, al ministro de Interior, es elocuente: “la igualdad de nombre ha hecho incurrir a la Ilustre Municipalidad de Requinta a un pequeño error, al creer que la oficina telegráfica de El Rosario debe instalarse en la estación de este nombre a ocho kilómetros al sur de Requinta y 7 kilómetros al norte de Rengo”.
La oportuna reacción de las autoridades evitó que se consumara la instalación de la mencionada oficina en la estación de FF.CC.
Por otra parte, en cuanto a la recepción postal, desde la creación de la estafeta, es cosa frecuente el extravío de la correspondencia, la que llegaba con mucho atraso luego de deambular por todo el territorio.
Por ello los remitentes de modo espontáneo, le agregaron el apelativo Lo Solís al lugar de destino de sus cartas, puesto que desde la creación de la estafeta de El Rosario en 1872, este servicio fue atendido por miembros de la familia de este apellido. Algunos de ellos: Clemente Solís, José María Solís, Antonia Lisboa de Solís, Rosario Solís.
Por esta razón, en septiembre de 1905, mediante decreto, se procedió a cambiar la denominación de la oficina de la agencia postal de El Rosario, por el de Lo Solís.
Cabe señalar, que la oficina telegráfica servida por el telegrafista de planta, señor Adrián Solís Lisboa fu desde su creación por ley, en 1904 y hasta la unificación de los servicios de Correos y telégrafos, llamada sólo El Rosario, única de esta denominación en todo el país y por tanto jamás llamó a confusión como punto de destino.
En virtud del cambio de denominación antes señalado, el uso corriente del apelativo se extendió indolentemente a otros servicios e instituciones, transformándose en el nombre del lugar antonomasia y en detrimento del propio, hasta perder su identidad.
Esta grave distorsión es la que pretende corregir el topónimo de Litueche que hoy ostenta.
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